INDICACIONES PARA LA EXPOSICIÓN ORAL.
Hablar en público es una actividad comunicativa que requiere ciertas destrezas no sólo de carácter lingüístico, sino también de semiótica social. Es decir, mover las manos, gesticular, hacer bromas, captar la atención del auditorio, procurar su paciencia y su complicidad (entre otras). En lo que sigue se sugieren algunos consejos prácticos para que en la próxima exposición oral (el treball de recerca) evitemos algunos errores y, sobre todo, sintamos confianza y tranquilidad en lo que estamos explicando.
1. Elementos de carácter físico, respiratorio y posicional.
La presencia física (el vestuario o el peinado) determina la imagen que transmitimos al auditorio. Es conveniente que estemos cómodos, que respiremos con serenidad y que entendemos que el público está de nuestro lado (incluso el profesorado). La tranquilidad nos permitirá hablar mejor, pronunciar mejor y estar más precisos, claros y ocurrentes. Evita, claro está, los estimulantes como el café o derivados de la cafeína.
2. Sobre la organización de la exposición.
Existe un principio básico para que cualquier acto comunicativo sea satisfactorio y óptimo: la claridad informativa. Es imprescindible que seais claros, ordenados y muy meticulosos en lo que decís. Pensando en el treball de recerca no olvidéis que en el tribunal no hay profesores especialistas sino observadores especializados en organización de contenidos. Debéis distinguir lo importante, lo relevante, lo significativo de lo accesorio, secundario o superfluo (que Miguel de Unamuno tuviese una capa de color azul no es relevante, ¿se entiende la broma?). Si es necesario usad un esquema, un plano, diapositivas de Power Point o fotocopias.
3. Cuestiones expresivas (sobre el registro oral y la situación comunicativa).
La naturalidad, la espontaneidad y la franqueza expresiva pueden ayudar a relajar el ambiente y el espacio comunicativo donde se desarrolla la presentación. De manera que habla con soltura. Evita, eso sí, toda forma de confianza, coloquialismo o coleguismo. Estamos en una institución educativa. La formalidad no está renyida con la naturalidad.
Evita giros, fórmulas o muletillas constantes (eh, bueno, si...).
Evita repeticiones.
Si dudas sobre lo que vas a decir no lo digas.
Habla sabiendo lo que dices (si lees una expresión que desconoces se va a notar).
Si usáis guiones de apoyo no lo leáis.
No os aprendáis la información de memoria y luego la soltéis como “loritos”.
Evitad el exceso de información.
Id al grano: ¿cuál es la hipótesis que queréis probar? ¿cómo lo vais a hacer? ¿qué conclusiones extraéis?
Responded lo que sepáis. Desmentid el dicho aquél de que la ignorancia es atrevida.
No habléis con un tono monocorde.
Mirad al auditorio (buscad alguna mirada amiga o agradable).
No supongáis que el auditorio sabe demasiado o que es lento de reflejos.